lunes, 1 de abril de 2019

El ingrediente secreto...

Muy buenas! Empezamos la semana con una receta que no podía ser mejor, de esas que te hacen ver los lunes de otro color. Una receta muy sencilla, con ingredientes que todos tenemos en casa y que hace las delicias a chicos y grandes.  




Estos muffins son esponjosos, con un toque húmedo y un aroma y sabor espectacular. Además llevan un ingrediente "secreto" que es clave para todo lo dicho, pero que no todo el mundo reconoce aunque les es familiar; lo cual indica que aunque es un ingrediente importante, no enmascara el sabor del resto de ingredientes.   Ese ingrediente es el plátano. 

Además de plátano lleva 2 ingredientes más que combinan de maravilla: chocolate y nueces.


Vamos a ver como se hacen; ¡Veréis que fáciles!




Estos muffins no requieren de ningún instrumento específico de pastelería, ni báscula ni tazas medidoras ni batidora, todo se puede hacer con una varilla manual, aunque si tenemos batidora el proceso será más rápido y quedarán más esponjosos.

El único instrumento medidor que usaremos es el recipiente de un yogur natural, de los de toda la vida.

Ingredientes: Para 12 muffins de tamaño normal. 

  • 2 plátanos maduros
  • 3 huevos
  • 1 yogur natural (puede ser griego)
  • 2 medidas* de azúcar
  • 1 medida de aceite de oliva suave o girasol
  • 3 medidas de harina
  • 1 sobre de levadura
  • 1 medida de nueces troceadas (75g aprox.)
  • 1 medida de pepitas de chocolate (75g aprox)*
  • 1 cucharada de jarabe de arce o almíbar (opcional)

*Las medidas son siempre con el envase del yogur.
*Podéis comprar pepitas de chocolate, o picar chocolate para postres en cuadritos, se puede poner usar chocolate negro o con leche, a gusto del consumidor. 




Elaboración: 

En primer lugar, con un tenedor, chafamos los plátanos hasta tener un puré sin grumos, y reservamos.

Precalentamos el horno a 180º y preparamos una bandeja con las cápsulas que vayamos a utilizar.

En un bol batimos los huevos con el azúcar hasta tener una mezcla cremosa y que empiece a blanquear.  Agregamos el aceite e integramos. Incorporamos el yogur y el plátano y mezclamos bien.
Ahora incorporamos poco a poco la harina con la levadura (previamente tamizada, esto evitará grumos) y para terminar agregamos las nueces y las pepitas de chocolate que mezclaremos con una espátula hasta que estén bien distribuidas por la masa.

Rellenamos las cápsulas 3/4 partes de su capacidad, nos interesa que queden con copete ya que son muffins. Si queréis podéis poner alguna pepita de chocolate o nuez encima para que queden más bonitos, pero no es imprescindible.

Horneamos los muffins unos 15-20 minutos o hasta que hayan subido, estén dorados y al pincharlos con un palillo este salga limpio. 

Una vez hechos los sacamos del horno y, de manera opcional, los pintamos, mientras estén calientes, con un pincel y sirope de arce o almíbar, esto les dará brillo.

Finalmente, los dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.


Y... ¡Listos para comer!




Espero que los probéis y me contéis si os han gustado.
Siempre que los hago todo el mundo repite, y ya veis que no pueden ser más sencillos de preparar.




La semana que viene os traigo otra receta súper especial, esa algo más elaborada, pero igualmente maravillosa.

¡Un abrazo!




viernes, 1 de marzo de 2019

Un clásico hecho pastel.

¡Buenas!

Hacía un montón que no subía nada al blog, y la verdad es que tengo varias recetas en la recámara, así que espero en las próximas semanas subir por lo menos dos recetas más. 

Pero ahora vamos a lo que vamos, hoy os traigo una receta que creo que os va a encantar, con ingredientes muy clásicos y un sabor de esos que te llevan a la infancia y a los sabores puros de la repostería de toda la vida. 

Este es un pastel que tiene como base un bizcocho de nata montada con un sabor es-pec-ta-cu-lar!  Es una receta de bizcocho de Aliter Dulcia a la que yo he dado un giro poniéndole nueces y convirtiéndolo en tarta. Solo, así como bizcocho, ya es una locura, pero con nueces caramelo y acompañado de nata montada avainillada.... está de muerte. 




Es una tarta con un sabor intenso a nata, podéis hacerla con nata sin lactosa, si tenéis intolerantes en casa y queda perfectamente. 

Vamos con la receta!




Ingredientes: Para dos moldes de 18 cm normales o uno profundo

  • Para el bizcocho
    335g de nata para montar (35% MG)
    4 huevos
    265g de azúcar blanquilla
    310g de harina
    16g de levadura (1 sobre)
    1 pizca de sal
    150g de nueces troceadas (yo usé pecanas, pero pueden ser normales)
  • Para el relleno.
    300ml nata para montar
    3 cucharadas de azúcar glas (el azúcar es a gusto, depende de lo golosos que seáis)
    1 cucharadita de pasta de vainilla (o esencia de buena calidad)
    1 sobre de estabilizante Natafix
    100g aprox. de Toffee o dulce de leche
  • Para la cobertura.
    200ml de nata para montar
    1/2 cucharadita de pasta de vainilla
    2 cucharadas de azúcar glas
    1 sobre de estabilizante Natafix (opcional)
  • Para decorar.
    Más dulce de leche o toffee.
    Nueces picadas
    Merenguitos de colores




Elaboración: 

  • Para el bizcocho
    Primero de todo forramos los moldes que vayamos a utilizar con papel de horno, base y paredes. Precalentamos el horno a 175ºC.
    Ahora montaremos la nata bien montada y la reservaremos en la nevera.
    Con la batidora (varilla o globo) blanqueamos los huevos con el azúcar, hasta que doblen su tamaño y estén esponjosos.
    Agregamos el resto de ingredientes menos las nueces (previamente tamizados) e integramos con la herramienta de pala de la batidora (a baja potencia) o a mano con una espátula.
    Finalmente incorporamos la nata montada a mano, con una espátula o lengua, con movimientos envolventes, sin que se nos baje la mezcla, agregamos las nueces y mezclamos también con movimientos envolventes.
    Repartimos la mezcla en los moldes y horneamos, arriba y abajo, unos 50 minutos, o hasta que haya subido, esté dorado y al pincharlos con un palillo este salga limpio. (el tiempo de horno es siempre orientativo, ya que cada horno es un mundo)
    Una vez hechos los dejamos enfriar 5 minutos en el molde, luego desmoldamos y dejamos que enfríen por completo sobre una rejilla.
    Cuando estén fríos los cortamos en un total de  4 capas.

    Importante: Este bizcocho gana muchísimo en aroma, sabor y textura de un día para otro. Así que mi consejo es que lo horneéis el día anterior a consumirlo. 
  • Para el relleno. Montamos la nata con el estabilizante y la vainilla, cuando empiece a coger cuerpo agregamos poco a poco el azúcar y terminamos de montarla, tiene que estar bastante consistente para que nos aguante el peso de los bizcochos.
    Pasamos la nata a una manga pastelera sin boquilla y ponemos el dulce de leche(o toffee) también en una manga pastelera.
    Ahora lo que haremos será hacer un dique con la nata en la parte más externa del bizcocho, dejaremos un hueco para la crema y haremos otro círculo concéntrico con la nata, dejando otro espacio y poniendo un pegote de nata justo en el centro del bizcocho. Seguidamente procedemos a rellenar los huecos con el dulce de leche: Básicamente lo que tenemos que hacer es dibujar una diana alternando la nata y el caramelo.
    Repetiremos el proceso hasta tener montadas todas las capas.
    Reservamos la tarta en la nevera mientras preparamos la cobertura.


  • Para la cobertura.
    Batimos la nata con el estabilizante (opcional) y la vainilla, cuando empiece a coger cuerpo agregamos el azúcar poco a poco y montamos hasta tener una mezcla firme, luego con la ayuda de una espátula cubriremos la tarta. No es tarea fácil cubrir con nata, así que no desesperéis si no os queda tan lisa como en las fotos, un decorado rústico también queda muy bonito.

    Yo os lo pongo en dos pasos, pero si queréis montar la nata de relleno y cobertura en una sola vez lo podéis hacer, necesitáis 2/3 para rellenar, aproximadamente, y el resto para cubrir. 
  • Para la decoración. 
    Ponemos toffee o dulce de leche al gusto sobre la tarta, le ponemos unas nueces troceadas y la decoramos con merengues, chocolatinas, o lo que más nos guste.


Si no os apetece hacer la tarta entera (que es una maravilla) os recomiendo hacer por lo menos el bizcocho que esta tremendo!! :P


Nos vemos en unos días con una receta de tarta de queso especial ¡Os va a encantar!

¡Hasta pronto!

jueves, 20 de septiembre de 2018

Sabores de siempre.

Bienvenidas y bienvenidos una vez más a Duliciosamente,


Ciertamente no pensaba subir esta receta al blog, pero muchísima gente me la ha pedido, y después de verificar algunas cantidades por fin la puedo compartir con vosotr@s.

Este pastel es espectacular,  y a la vez no tiene nada que lo haga revolucionario. Para llevarlo a cabo simplemente mezclé algunos de los ingredientes de la repostería tradicional que más me gustan, dándoles una vuelta para hacer que la combinación fuera perfecta. 





Debo reconocer que he tenido que repetir la receta del bizcocho que, aunque era maravilloso en boca, era poco práctico para hacer las capas y el montaje de la tarta.  El bizcocho definitivo no es tan jugoso como el primero pero sí algo más esponjoso y fácil de manipular. 





Ingredientes:
 Para dos moldes de 18 cm

  • Para las capas de bizcocho
    4 huevos grandes
    220g de azúcar
    150g de harina de almendra (almendra cruda molida)
    100g de harina de trigo
    1cucharadita y 1/2 de levadura en polvo
  • Para la crema de limón.
    4 yemas de huevo (reservamos las claras)
    65 ml de zumo de limón (aproximadamente un limón pequeño)
    la ralladura fina de 1 limón
    110g de azúcar
    100g de mantequilla (u 80g de margarina)
  • Para la nata montada
    400ml de nata
    1 sobre de Natafix, estabilizante para nata (opcional)
    5 cucharadas de azúcar glas
  • Para la cobertura de merengue
    4 claras de huevo
    180g de azúcar
    1 cucharadita de esencia o extracto de vainilla



Elaboración: 

  • Para las capas de bizcocho
    Primero de todo forramos los moldes que vayamos a utilizar con papel de horno, base y paredes. Precalentamos el horno a 175ºC
    Con la batidora (varilla o globo) blanqueamos los huevos con el azúcar, hasta que doblen su tamaño y estén esponjosos.
    Agregamos el resto de ingredientes secos (harina, almendra y levadura) y con la herramienta de pala de la batidora (a baja potencia) o una espátula integramos con movimientos envolventes. 
    Repartimos la mezcla en los dos moldes y horneamos, arriba y abajo, unos 35-40 minutos, o hasta que hayan subido, estén dorados y al pincharlos con un palillo este salga limpio.
    Una vez hechos los dejamos enfriar 5 minutos en el molde, luego desmoldamos y dejamos que enfríen por completo sobre una rejilla.
    Cuando estén fríos los cortamos, deben salirnos entre los dos un total de 4 capas finas (de aproximadamente 1cm, no tiene que ser exacto y si os quedan un poco más gorditos no pasa nada).

    Importante: Antes de consumir el pastel el bizcocho debe haber resposado mínimo unas 12 horas, así se potencia el sabor de la almendra y gana en textura. Este reposo puede ser solo el bizcocho, o bien ya relleno y bien tapado con film transparente (y conservado en la nevera), lo que hará que también gane en aroma.
  • Para la crema de limón.
    Ponemos todos los ingredientes menos la mantequilla en un cazo a fuego medio y removemos constantemente hasta que la crema empiece a espesar. Hay que evitar que hierva ya que entonces nos quedarán grumos.
    Retiramos del fuego e integramos la mantequilla, después pasamos la mezcla por un colador para tener una crema fina y la conservamos en un tarro con tapa en la nevera mínimo un par o tres de horas, cuando vayamos a utilizarla pondremos la crema de limón en una manga pastelera.
  • Para la nata montada
    Batimos la nata con el estabilizante, cuando empiece a coger cuerpo agregamos el azúcar poco a poco y montamos hasta tener una mezcla firme, ponemos la nata en una manga y reservamos.
  • Montar las capas
    Preparamos la tarta sobre una base para tartas o directamente colocamos la primera capa de bizcocho en el plato en el que vayamos a presentar.
    Ahora lo que haremos será hacer un dique con la nata en la parte más externa del bizcocho, dejaremos un hueco para la crema y haremos otro círculo concéntrico con la nata, dejando otro espacio y poniendo un pegote de nata justo en el centro del bizcocho. Seguidamente procedemos a rellenar los huecos con la crema de limón.  Explicado es un poco raro de visualizar, pero básicamente lo que tenemos que hacer es dibujar una diana alternando la nata y la crema, como Aquí; en donde la parte roja sería la nata y la blanca la crema de limón. Repetiremos el proceso 3 veces hasta tener la tarta completamente rellena.
    Reservamos en la nevera mientras preparamos el merengue.


  • La cobertura de merengue
    Colocamos el azúcar y las claras en un recipiente refractario y lo pondremos al baño maría, removiendo constantemente hasta alcanzar los 60º, luego retiraremos del fuego y verteremos en el bol de la batidora, agregamos la vainilla y batimos a potencia alta, con las varillas o globo, hasta tener un merengue consistente.
    Damos una capa fina de merengue a la tarta para atrapar las migas, luego ponemos una capa gruesa de cobertura de merengue alisamos ligeramente y la terminamos con espatulazos suaves por toda la superficie, que le den textura.
    Finalmente la flambeamos con un soplete de cocina, hasta que tenga un tono dorado tostado.
    Podemos decorarla con flores naturales, rodajas de limón confitado, o dejarla tal cual.


Y eso es todo, son muchas elaboraciones pero ciertamente son muy rápidas, así que que no os de miedo, es una tarta completamente asequible, así que no dejéis de probarla.


¡Espero que la disfrutéis!


Un abrazo, nos leemos pronto en una nueva entrada. ;)



jueves, 13 de septiembre de 2018

Aún quedan días de verano.


Muy buenas,

Llego con esta receta casi para los últimos coletazos de verano... vengo con unos polos de fruta naturales, pero de esas frutas que cuando piensas en ellas te transportan directamente al verano y a las vacaciones. 

Así que, como aún nos quedan días de verano, estos polos de melón y sandía ayudarán a que la vuelta a la rutina sea más llevadera. 




Es una receta muy sencilla y natural, añadirle azúcar es completamente opcional, pero tenéis que elegir fruta que esté realmente dulce. 






Utensilios:

Para esta receta necesitaremos un procesador de alimentos (Tmix, batidora americana o cualquier otro) y moldes para polos de hielo, o en su defecto vasos de plástico y palitos de madera para polos.


Ingredientes: Para 6 polos de cada.
  • Para los polos de melón:
    450g de melón, sin cáscara ni pepitas.
    1 cubito de jengibre natural de unos 2cm (la cantidad es al gusto, recordad que tiene un punto picante)
    1/2 kiwi (sin piel)
    Azúcar opcional.
  • Para los polos de sandía:
    450g de sandia, sin cáscara ni pepitas.
    1 cucharadita de semillas de amapola (opcional)
    1/2 kiwi (sin piel)
    Azúcar opcional.


Elaboración:

  • Para los polos de melón:
    Pelamos el jengibre, lo rallamos y le sacamos el jugo prensando con un colador. Reservamos. 
    En una batidora americana, o procesador de alimentos, ponemos el melón a trozos con el jugo de jengibre y el azúcar si nuestro melón no está suficientemente dulce. 
    Rellenamos nuestro molde hasta que quede un dedo para llenarlo por completo, congelamos 40 minutos y luego le añadimos los palitos para que se sostengan y no floten. 
    Ponemos el kiwi entero en la batidora o procesador (con azúcar si queremos) lo trituramos y terminamos de rellenar las poleras. (Reservamos la mitad del puré de kiwi para los polos de sandía)
    Congelamos por completo, unas 4 horas
  • Para los polos de sandía:
    En la batidora o procesador ponemos la sandia a trozos con el azúcar y trituramos (yo esta vez tuve que añadirle dos cucharaditas de azúcar, porque estaba sosilla la sandía) agregamos las semillas de amapola y removemos hasta que queden bien repartidas.
    Como antes, rellenamos el molde de polos hasta que quede un dedo para llenarlo por completo, congelamos 40 minutos y luego le añadimos los palitos para que se sostengan y no floten. Terminamos de rellenar el molde con el puré de kiwi que teníamos reservado y congelamos durante 4 horas aprox.



Y ya está! Súper fácil y riquísimos; mis preferidos son los de melón con jengibre, pruébalos y me cuentas con cual te quedas ;)

Nos vemos pronto con nuevas recetas. 

viernes, 20 de julio de 2018

De temporada.

Muy buenas,

Esta semana os traigo una propuesta súper rica, un bizcocho que no puede ser más de temporada. Podéis pensar que es de  lo más normal puesto que aparentemente es un bizcocho de limón con semillas de amapola, pero lleva un ingrediente que hace que sea muy, muy jugoso; el calabacín. 



Y no, no le aporta sabores extraños, ni texturas raras, o cualquier cosa que os podáis imaginar, ya he probado varias recetas dulces con calabacín y es un ingrediente que aporta una jugosidad muy interesante a las masas, así que no  he podido evitar confeccionar esta receta para que, si todavía no lo habéis hecho, le deis una oportunidad en vuestras elaboraciones más dulces. 




Este es un bizcocho que da muy buen resultado tanto en un molde individual (rectangular, cuadrado o redondo) como tipo muffin, incluso me atrevería a decir que en esta segunda opción queda más esponjoso si cabe.  Sea como sea, ¡tenéis que probarlo!




Ingredientes: Para 10-12 raciones (un molde rectangular grande o 10-12 muffins)

  • Para el bizcocho:
    3 huevos L
    300g azúcar blanquilla
    ralladura fina de 1 limón (2 cucharaditas)
    250ml de aceite de girasol (u oliva suave)
    300g de harina
    1 cucharadita de levadura
    1 cucharadita de bicarbonato
    1/4 cucharadita de sal
    200-220g de calabacín (un calabacín grande) *
    3 cucharadas de semillas de amapola

    *El peso del calabacín debe ser una vez pelado, rallado fino y ligeramente escurrido, sin prensar, solo dejarlo rallado en un colador o chino durante 5 minutos, no queremos que pierda todo el agua, solo que no le aporte demasiada. El peso puede ser ligeramente menor a 220g pero intentaremos no superarlos.
  • Para el sirope: (Opcional)
    100ml de agua
    zumo de un limón
    75g azúcar

Elaboración:

  • Para el bizcocho:
    Pelar, rallar y poner a escurrir el calabacín mientras preparamos la masa.
    Precalentar el horno a 175ºC y preparar/engrasar el molde o moldes en el que vayamos a hornear el bizcocho.
    Montar (con la varilla) los huevos con el azúcar y la ralladura de limón, hasta obtener una mezcla esponjosa. Añadir el aceite e integrar sin dejar de batir.
    Con la herramienta de pala a velocidad baja/media, o una espátula, añadir poco a poco la harina, levadura, bicarbonato y sal (previamente tamizadas), agregar el calabacín y mezclar de manera homogénea, finalmente incorporar e integrar las semillas de amapola.
    Pasar la mezcla al molde o moldes y hornear, si es un único molde unos 40-50 minutos, dependiendo del horno, si son muffins con 20-25 minutos será suficiente. Para comprobar que están hechos esperaremos a que haya subido y esté dorado y lo pincharemos con un palillo, cuando salga limpio es que está hecho.
    Lo dejaremos enfriar en el molde 10 minutos y luego lo desmoldaremos y lo pasaremos a una rejilla para que enfríe por completo.
  • Para el sirope: 
    Mientras el bizcocho se hornea poner en un cazo todos los ingredientes; el agua, el zumo y el azúcar y llevar a ebullición, reducir hasta la mitad, tendremos un jarabe ligero.
    Cuando ya hayamos desmoldado el bizcocho pero siga caliente  lo bañaremos con el sirope.

    Esto es totalmente opcional, pero le aporta un punto de acidez cítrico que queda muy rico si te gusta el limón.


Y eso es todo, espero que lo probéis en casa, os aseguro que os va a encantar.
Si queréis probar otros dulces con calabacín os recomiendo esta otra receta, que es espectacular.

Escribo pronto con una nueva receta, disfrutad del verano ;)



miércoles, 11 de julio de 2018

Refrescando el verano.

Muy buenas a todas y todos, 

Después de unos meses de parón en el blog, y con las pilas cargadas, he querido volver para traeros un montón de recetas e ideas que tengo esperando para ir incorporando poco a poco a la página. 

La primera de todas esas recetas, y dadas las altas temperaturas, es un súper refrescante helado de limón y hierbabuena, con un toque de jengibre que le queda genial.   


Es una receta facilísima y muy barata, que podemos hacer como postre para una comida o cena, o bien para refrescar la media tarde. 











Ingredientes: Para 6 personas

  • Para el helado:
    450ml de nata para montar  (yo usé nata sin lactosa, podéis usar leche evaporada si queréis algo más light, queda muy rico también)
    10-12g de hojas de hierbabuena (1/2 taza)
    200g de azúcar
    120ml de zumo de limón (1 limón aprox.)
    Jugo de jengibre (un cubo de 2-3 cm) 


Elaboración:

  • Infusionar la nata:
    El día anterior a la preparación del helado poner en un cazo la nata con las hojas de hierbabuena hasta que empiece a hervir, entonces retirar del fuego, dejar infusionar unos 5 minutos y colar la nata. Reservar en un tarro de cristal en la nevera.

  • Preparar la mezcla: 
    Pelar y rallar el cubo de jengibre, prensar y colar la pulpa con la ayuda de un colador hasta obtener todo el jugo. Es importante solo añadir el jugo ya que el jengibre es muy fibroso y nos quedarían hebras de añadirlo solo rallado.  Exprimir el limón y colar el zumo, mezclar con el de jengibre y reservar en la nevera.
    Montar la nata infusionada en la batidora; cuando empiece a coger cuerpo agregar el azúcar poco a poco y  una vez integrada añadir los zumos, montar hasta tener una nata ligera, no muy dura.


  • Hacer el helado: 
    Aquí como siempre tenemos las dos opciones:

    1- Dejar enfriar en la nevera la mezcla mínimo una hora, luego pasarla a la heladera y dejar que esta trabaje hasta que tengamos un helado que podamos servir, o bien conservar y llevar al congelador hasta que queramos servirlo.

    2-La forma tradicional; pondremos la mezcla en un recipiente apto para congelación, con tapa, y lo llevaremos al congelador, lo dejaremos durante una hora (hora y media). Una vez transcurrido este tiempo removeremos la mezcla con una lengua, con movimientos envolventes y volveremos a congelar una hora más. Repetimos la operación y dejamos que congele por completo. Es necesario remover para que el helado no pierda cremosidad.


Como veis es una receta muy sencilla, no tiene perdida y no hace falta tener ningún aparato extraño en casa, ni heladera ya que se puede hacer de manera tradicional, lo único que necesitamos es una batidora de varillas o un poco de fuerza motora de brazo jaja

Espero que os guste, nos vemos pronto!!

lunes, 22 de enero de 2018

Postres de Aprovechamiento

Me doy cuenta que estamos a mediados de enero y que esta es la primera publicación de 2018... Últimamente tengo menos tiempo del que me gustaría, hice un montón de cosas ricas estas navidades y no subí ninguna receta al blog. 

Pero bueno, aquí estoy para compartir esta fantástica y facilísima tarta mousse de turrón, para que podamos aprovechar esas tabletas de turrón de jijona que nos han quedado residuo de las pasadas fiestas.








Ingredientes: Para un molde desmoldable de 20cm (10-12 porciones).

  • Para la base de galleta:
    175g de galletas digestive/maria/o las que os gusten
    125g de mantequilla fundida.

  • Para la pasta de turrón:
    250g de turrón
    4 cucharadas de nata para montar.
  • Para la mousse:
    5 yemas de huevo L
    75-100g de azúcar (dependiendo de lo dulce que sea vuestro turrón)
    250ml de leche
    7 hojas de gelatina 
    La pasta de turrón
    500ml de nata para montar
    50-70g de turrón de jijona cortado en trozos de aprox. 1cm.
  • Para la decoración:
    Virutas de turrón
    Nata montada azucarada
    Chocolatinas y almendras.


Elaboración:

  • Para la base de galleta:
    Primero de todo forraremos los laterales de nuestro molde con unas bandas de acetato (o papel de hornear), así nos saldrá un acabado perfecto y minimizamos el riesgo de que se rompa la tarta al desmoldar. 

    Picamos las galletas (yo lo hago metiéndolas en una bolsa y pasando el rodillo por encima, lo podemos hacer con una picadora)  

    Fundimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas picadas, ahora cubrimos con la mezcla la base del molde desmoldable que vayamos a utilizar y nivelamos. 

    Reservamos en la nevera para que endurezca.

  • Para la pasta de turrón.
    En un procesador de alimentos con cuchilla mezclamos el turrón con la nata y trabajamos hasta tener una mezcla parecida a una pasta. Dependiendo del turrón quedará más o menos aceitosa, no os preocupéis, retirad el exceso de aceite si veis que hay mucha cantidad.


  • Para la mousse:
    En la batidora con las varillas blanqueamos los huevos con el azúcar. Deben triplicar su tamaño.

    En un cazo grande ponemos la leche a calentar, cuando esté casi hirviendo la apartamos y la agregamos a la mezcla de huevos. Debemos echar la leche en hilos, sin dejar de batir para que el huevo no se nos cueza y queden grumos.  

    Cuando lo tengamos todo bien mezclado pasamos la mezcla nuevamente al cazo y calentaremos a fuego medio unos minutos, sin dejar de remover, hasta que espese ligeramente. ( Si está muy batido no espesará, pero no os preocupéis os quedará igualmente bien). 
    Retiramos del fuego y añadimos la gelatina previamente hidratada. Mezclamos bien hasta que se disuelva completamente, dejamos templar. 

    Mientras montamos la nata. Cuando la tengamos casi montada del todo, que empiece a tener cuerpo, vamos agregando la pasta de turrón poco a poco hasta incorporarla completamente y tener una crema de turrón. 

    Ahora es el momento de agregar la mezcla de los huevos y la leche a la crema de turrón, lo hacemos en 2 o 3 veces, con una espátula y movimientos envolventes para evitar que la nata pierda cuerpo. Antes de incorporar la nata debemos asegurarnos que la masa ha perdido temperatura, que está a temperatura ambiente y no caliente, si no la nata se nos vendrá a bajo.

    Agregamos los trozos de turrón que teníamos reservados, también con la espátula los distribuimos por la masa. 

    Rellenamos el molde con la masa y refrigeramos mínimo 4h, aunque con 12h gana en sabor.

  • Para la decoración:Una vez la tarta esté cuajada decoramos con un las virutas de turrón o almendra crocanti, un poco de nata montada, unas cuantas almendras tostadas, garrapiñadas o como más nos gusten.  



¡Y ya está! es una tarta riquísima, muy fácil de hacer y a la que además podéis dar la forma que queráis, como por ejemplo hacerla en vasitos o copas de mousse.  

Es un postre ideal, que gusta muchísimo, es suave y nada empalagoso.



Espero que lo probéis y disfrutéis en casa.


Vuelvo próximamente con una nueva entrada. 

¡Un abrazo!

jueves, 14 de diciembre de 2017

Sencillo, resultón y rápido.

Muy buenas, hace ya bastante de la última entrada que publiqué y es que he estado bastante liada este último mes.

Por eso quería aprovechar y traeros un postre rápido, sencillo y que os dejará de 10 si tenéis invitados a comer.




La cosa es que días atrás hice encargos varios y entre ellos había unos cupcakes rellenos de lemon curd (o crema de limón), y aunque la tenía cerrada herméticamente yo me fio poco de las cremas, la verdad. Así que decidí improvisar algo para gastarla y se me ocurrió hacer estos vasitos súper ricos de lemon curd, chocolate blanco y merengue flameado.






Ingredientes:
 Para 6 vasitos 

  • Para el  lemon curd: 
    3 huevos grandes
    80ml de zumo de limón (un limón aproximadamente)
    125g de azúcar
    1 pellizquito de sal.
    15g de maizena (harina de maíz)
    30g de mantequilla
  • Para la crema de chocolate blanco:*
    150g de mascarpone
    150g de chocolate blanco
  • Para la base de galleta:
    150g de galletas digestive/maria/o las que os gusten
    110g de mantequilla fundida.

  • Para el merengue:
    2 claras de huevo (M-L)
    120g de azúcar
    60ml de agua

*Yo suelo utilizar esta mezcla de mascarpone y chocolate blanco, pero podéis utilizar ganache o un buttercream de merengue suizo de chocolate blanco. cualquier opción es buena. 



Elaboración: 

  • Para el lemon curd: Lo primero que debemos hacer es batir los huevos, agregar el zumo de limón, el azúcar, la sal y disolver bien la maizena hasta que no queden grumos.
    Metemos la mezcla en el microondas durante cuatro minutos a 800w de potencia. Sacaremos cada minuto y medio para remover la mezcla y volveremos a introducir hasta que haya transcurrido todo el tiempo.
    Finalmente agregamos la mantequilla y mezclamos hasta que se deshaga y se incorpore por completo. 
    Cubrimos con un film transparente, presionando sobre la crema para que no haga costra. una vez atemperada la dejamos enfriar en la nevera hasta su uso.

    Podemos hacerla de la forma tradicional mezclando todos los ingredientes,  al baño maría y removiendo hasta que espese.

  • Para la crema de queso:
    Troceamos y fundimos el chocolate en el microondas o al baño maría. Lo dejamos atemperar.
    Pomamos el queso, con una varilla a mano o con la batidora a velocidad baja (pala), hasta que tenga una textura cremosa. 
    Le añadimos el chocolate y mezclamos bien hasta que esté bien integrado. 
    Dejaremos reposar la mezcla unos 15 minutos en la nevera, para que coja un poco de consistencia.



  • Para la base de galleta:Picamos las galletas (yo lo hago metiéndolas en una bolsa y pasando el rodillo por encima, pero podéis usar una picadora) 
    Fundimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas picadas, ahora rellenamos el fondo de nuestros vasitos con un par de cucharaditas de la mezcla de galleta y prensamos.  Reservamos los vasitos en la nevera.

  • Para el merengue:
    Empezamos a montar las claras hasta que empiecen a ponerse firmes.
    En un cazo ponemos el agua con el azúcar (y la esencia si hemos decidido echarle), removemos y calentamos  hasta que alcance los 120º aproximadamente.
    Si no tenemos termómetro debemos conseguir un almíbar que se llama  "a punto de bola": Sabremos que está cuando al echar una gotita en un vaso de agua fría esta gota se convierta en una bolita blanda.
    Seguimos montando las claras y añadimos poco a poco en hilos el almíbar al merengue (hay que intentar que no caiga en las varillas, que se queda caramelizado por el cambio de temperatura)

    Podéis hacer otro tipo de merengue, todos valen, pero este es muy firme y aguanta bastante bien en la nevera, si no son para comer al momento.

  • Montar los vasitos: 
    Una vez tengamos la base de galleta, pondremos con una manga pastelera una capa de crema de chocolate blanco (que podemos alisar con una cucharilla si es necesario), luego una capa de crema de limón (con una manga o con una cuchara), también la alisamos.
    Finalmente con una manga y una boquilla de estrella, o la que más nos guste, terminamos de rellenar nuestros vasitos procurando hacer un copete, que con un soplete de cocina podemos flamear para dar un toque tostado y crujiente.



Son 4 procedimientos la mar de sencillos y rápidos, la crema en el microondas se hace en un abrir y cerrar de ojos y es infalible si seguís los pasos. 

Es un postre ideal si tenemos poquitos invitados a comer, equilibrado en sabores y acidez y una delicia.


Espero que lo disfrutéis. 

¡Abrazos!



martes, 17 de octubre de 2017

Versionando un clàsico de Ben & Jerry's

Muy buenas, 

Ciertamente parece que cada año el otoño entra más tarde, seguimos con los días calurosos y soleados,  aunque realmente esto tiene pocas ventajas yo he querido verle "la parte buena" y aprovechar para hacer el último helado de la temporada.  




Hace muchos años, cuando iba al cine con mi familia, solíamos merendar en una heladería Ben & Jerry's que había justo al lado del cine, durante unos años fue como una tradición. Muchas sabréis de que os hablo, para las que no, pues es una cadena de helados americana que tiene unas combinaciones fantásticas de sabores con nombres que caracterizan a la marca como "Cherry Garcia", "Chunky Monkey", "Baked Alaska" ... o mi favorito por excelencia  el "Cookie Dough",  un cremoso helado de vainilla con trocitos de masa de galletas con pepitas de chocolate crujiente. 


Esta receta hace tiempo que me rondaba por la cabeza, pero no sabía muy bien como darle forma. Hace unas semanas preparé unas galletas con pepitas de chocolate y congelé un poco de masa para hacer mi versión de este helado, era el momento perfecto. 








Ingredientes: Para un molde desmoldable de 22cm de diámetro. (12 porciones aprox.)


  • Para la base de bizcocho:
    80g de azúcar
    2 huevos
    45g harina
    20g cacao en polvo sin azúcar.
    1 cucharadita de levadura en polvo.

  • Para la masa de galletas: 
    120g de masa de galletas con pepitas de chocolate.
    Las típicas cookies americanas. Yo uso está receta, que me encanta, pero podéis usar la que más os guste.  
  • Para el helado: 
    4 yemas de huevo
    120g de azúcar
    1 y 1/2 cucharadita de pasta de vainilla  de buena calidad
    2 claras de huevo (una pizca de cremor tártaro, opcional)
    400ml de nata para montar
    4 cucharadas de cucharadas de azúcar glas
    120g de masa de galletas (en bolitas de 1cm)

  • Para la decoración: 
    200ml de nata para montar, [100ml para hacer nata montada, con un poco de azúcar, y 100ml para hacer trufa (nata+ cacao+ azúcar glas)]
    Mini cookies con pepitas (podéis comprarlas o hacerlas con la misma masa de galletas)
    Bolitas crujientes de chocolate (tipo Maltesers)




























Elaboración: 

  • Para la base de bizcocho: 
    Forramos la base del molde desmoldable con papel de horno, engrasamos y enharinamos los laterales del molde. 
    Precalentamos el horno a 180ºC

    En la batidora (con la varilla) montamos los huevos con el azúcar hasta que doblen el tamaño y estén esponjosos.  Luego incorporamos poco a poco (a baja potencia) la harina, el cacao y la levadura tamizadas  hasta integrarlas a la masa. 

    Pasamos la mezcla al molde y horneamos unos 15 minutos. Pinchamos con un palillo para ver si está hecho, si sale limpio  sacamos del horno. 

    Dejamos templar, desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. 

    Una vez frío lavamos el molde que habíamos utilizado y forramos los laterales con papel de acetato (nos vale de horno aunque no quedará tan perfecto). Colocamos la plancha de bizcocho en el interior  y lo reservamos en el congelador.


  • Para la masa de galletas:Debemos hacer bolitas de masa de galleta, aproximadamente de 1cm y congelarlas un par de horas. (Sí, la masa la necesitamos cruda, así es la receta original)

    Yo las tenía preparadas y congeladas con antelación, así es mucho más rápido. Si hacéis toda la masa de la receta que os he enlazado y solo queréis usar una parte para esta receta podéis congelar el resto en bloque para hacer galletas otro día, sin problema.



  • Para el helado: 
    Primero de todo debemos montar las yemas con el azúcar y la vainilla hasta que estén esponjosas y doblen el tamaño. Una vez las tengamos las pasamos a un bol y las reservamos en la nevera.

    El segundo paso es montar las claras (con el cremor tártaro) a punto de nieve,  y dos cucharadas de azúcar bien firmes.  Cuando estén montadas las pasamos a otro bol y las reservamos a temperatura ambiente.

    En tercer lugar deberemos montar la nata, cuando empiece a coger cuerpo agregamos el azúcar glas restante y montamos sin sobrebatir, basta con que esté firme.

    Una vez tenemos estas tres preparaciones es hora de unirlas: A la nata vamos agregando poco a poco la mezcla de las yemas que teníamos en la nevera, con una lengua de silicona, incorporando suavemente con movimientos envolventes.  Después añadimos las claras montadas e integramos de la misma manera, suavemente con la espátula.  La mezcla resultante debe ser tipo mousse.

    Sacamos el molde y las bolitas de masa de galleta del congelador.  Ponemos un tercio de la crema sobre el bizcocho, repartimos un tercio de las bolitas de masa de galleta por la masa, repetimos la operación 3 veces, hasta gastar toda la crema de vainilla y todas las bolitas de galleta congeladas.

    Alisamos la superficie y  congelamos unas 6 horas, o de un día para otro.

  • Para la decoración:
    En este punto debemos trabajar rápido para que la tarta no se nos derrita. 

    Primero desmoldamos y retiramos las bandas de acetato de la tarta.

    Derretimos la Nutella en el microondas (si es necesario) con 30seg. debería ser suficiente.  Con una manga o cuchara vamos haciendo rayas  sobre la tarta. 

    Llevamos al congelador mientras preparamos el resto de la decoración.

    Preparamos la nata y la trufa (montamos una parte de nata con azúcar, y una parte de nata con cacao y azúcar), ponemos ambas mezclas en una manga con una boquilla de estrella.

    Sacamos la tarta del congelador y decoramos los bordes con la manga pastelera, obteniendo un dibujo bicolor,  ponemos las minicookies y las bolitas de chocolate como más nos guste y congelamos hasta que la vayamos a servir. 



Tiene muchos pequeños pasos pero es realmente sencillo, así que no os agobiéis, sobre todo si preparáis la masa de galletas con antelación y dejáis las bolitas preparadas y congeladas.  En realidad la receta no lleva más de una hora de elaboración entre todo, incluyendo tiempo de horno, pero no el de congelación. 

Merece mucho la pena probarla, es súper cremosa, con un bizcocho esponjoso y suave y el crujiente de la masa de galletas con pepitas... a mi me encanta y en casa todo fueron elogios, así que  ya sabéis.  



Espero que os haya gustado la receta y que la probéis en casa.

Un abrazo, nos vemos pronto!

martes, 15 de agosto de 2017

Placeres esponjosos.

Bienvenidas y bienvenidos a esta nueva entrada, 

Hace unas semanas que quería traeros esta receta, pero ciertamente es la tarta maldita, la he hecho 3 veces y las dos primeras no tenía puesta la tarjeta de memoria en la cámara de fotos... después de "hacer" como 50 fotos a la tarta.  Un desastre. 




Pero bueno, a la tercera va la vencida y aquí la tenéis,  es un postre llamativo, suave, afrutado y súper esponjoso.
 






Ingredientes: Para un molde desmoldable de 20cm de diámetro.
  • Para la base de galleta:
    175g de galletas digestive/maria/o las que os gusten
    125g de mantequilla fundida.

  • Para la mousse:
    5 yemas de huevo L
    50g de azúcar
    250ml de leche
    500ml de nata para montar
    150g de chocolate blanco
    250ml de puré de frambuesa*
    7 hojas de gelatina 
*Para el puré de frambuesa necesitamos aproximadamente unos 300g de frambuesas lavadas y 1 cucharada y 1/2 de azúcar glas. Trituramos en una batidora o robot de cocina y colamos bien para que no nos queden pepitas. 

  • Para la decoración:
    8-10 frambuesas
    Un poquito de nata montada azucarada
    Decoración en chocolate blanco. (Yo hice unas chocolatinas con chocotransfers.) 



Elaboración:
  • Para la base de galleta:
    Primero de todo forraremos los laterales de nuestro molde con papel de hornear, así nos saldrá un acabado perfecto y minimizamos el riesgo de que se rompa la tarta al desmoldar. 

    Picamos las galletas (yo lo hago metiéndolas en una bolsa y pasando el rodillo por encima)  

    Fundimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas picadas, ahora cubrimos con la mezcla la base del molde desmoldable que vayamos a utilizar y nivelamos. 


    Reservamos en la nevera para que endurezca.


  • Para la mousse:

    En la batidora con las varillas blanqueamos los huevos con el azúcar. Deben triplicar su tamaño.

    En un cazo grande ponemos la leche a calentar, cuando esté casi hirviendo la apartamos y la agregamos a la mezcla de huevos. Debemos echar la leche en hilos, sin dejar de batir para que el huevo no se nos cueza y queden grumos.  

    Cuando lo tengamos todo bien mezclado pasamos la mezcla nuevamente al cazo y calentaremos a fuego medio unos minutos, sin dejar de remover, hasta que espese ligeramente. ( Si está muy batido no espesará, pero no os preocupéis os quedará igualmente bien). 
    Retiramos del fuego y añadimos la gelatina previamente hidratada. Mezclamos bien hasta que se disuelva completamente, dejamos templar. 

    Fundimos el chocolate blanco en el  microondas o al baño maría.

    Dividimos la masa en dos boles. Ahora deberemos agregar en uno de los boles el chocolate blanco y en el otro el puré de frambuesa.  Incorporaremos con espátula y movimientos envolventes hasta que tenga un color homogéneo.  

    Dejamos entibiar la masa a temperatura ambiente y mientras montamos la nata, no hace falta que esté muy montada, lo justo para que tenga cuerpo.

    Ponemos la mitad de la nata en el cuenco de masa de chocolate blanco e integramos con movimientos envolventes, hacemos lo mismo con la otra mitad en el cuenco de la frambuesa. Antes de incorporar la nata debemos asegurarnos que la masa ha perdido temperatura, que está a temperatura ambiente y no caliente, si no la nata se nos vendrá a bajo.

    Para conseguir el efecto cebra pondremos una cucharada grande de masa de chocolate blanco en el centro del molde, encima de esta, otra de frambuesa y así alternando la masa hasta que la terminemos. 

    Refrigeramos mínimo 4h, aunque con 12h gana en sabor.




  • Para la decoración:Una vez la tarta esté cuajada decoramos con un poco de nata montada, unas cuantas frambuesas y chocolate blanco. En este caso yo hice unas chocolatinas decoradas con chocotransfer de rosas blancas y rosas que "le venía que ni pintao" pero puede ser cualquier decoración como canutillos, chocolate rallado...

¡Y ya podéis servirla y disfrutarla!




Como veis las chocolatinas de la tarta entera no coinciden con las de la foto del corte... eso es porque las del corte son las anteriores que hice, sí, cuando se me olvidó la tarjeta de memoria y me di cuenta cuando ya habíamos servido la tarta y... curiosamente, esta última vez, las rayas de cebra eran más definidas. Pero bueno, todo no se puede tener!


Espero que os encante y la probéis con frambuesa y muchas otras frutas, es muy versátil ;)



Vuelvo pronto con otra dulce receta.

¡Un abrazo!