martes, 16 de febrero de 2016

Sabores que sorprenden.

¡Muy buenas!

Hacía días que no publicaba nada en el blog, pero ya estoy de vuelta.

Hoy os traigo una receta de esas que se hacen "con lo que queda por ahí", y lo que quedaba por ahí era un bote de mantequilla de cacahuete abierto y una lata de dulce de leche de unos cupcakes variados que hice la semana anterior.


Para los americanos lo de la mantequilla de cacahuete es tan normal como comer mermerlada aquí, pero para nosotros sigue siendo poco habitual, tanto que la mitad de mi familia no la había probado jamás.


Así que me aventuré con la receta experimental, pensé que si el caramelo con cacahuetes estaba bueno, el dulce de leche tenía que quedar genial también. Así que modifiqué una receta que ya había hecho anteriormente para adaptarla a estos nuevos ingredientes y... ¡voilá! ¡Un éxito! Pese a mis miedos a que pusieran cara rara les encantó la combinación de sabores.

Dicho esto, os dejo la receta, para que la probéis en casa. Es facilísima y tiene un sabor espectacular. 











Ingredientes:
Para un molde de 22cm de diámetro.

  • Para el bizcocho:
    80g de azúcar
    2 huevos
    45g de harina
    1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar.


  • Para la mousse:
    5 huevos 
    75g de azúcar 
    250ml de leche
    500ml de nata para montar
    150g de Dulce de leche 
    150g de mantequilla de cacahuete
    6 hojas de gelatina


  • Para la decoración:
    70g de chocolate con leche
    40g de mantequilla
    40g de azúcar glas

    Dulce de leche y cacahuetes salados con miel.



Elaboración: 

  • Para el bizcocho:
    Precalentar el horno a 180ºC, engrasar el molde desmoldable que vayamos a utilizar. 
    Blanquear los huevos  con el azúcar, agregar la harina y el cacao e integrar completamente. 
    Pasar la mezcla al molde, alisar y hornear durante 15 minutos aproximadamente. 

    Dejar templar, desmoldar y enfriar sobre una rejilla.
    Una vez frío lavamos el molde que habíamos utilizado, forramos las paredes con papel de horno y volvemos a poner el bizcocho en la base. Reservamos.

  • Para la mousse: 
    Montamos los huevos con el azúcar (con la herramienta de varilla), tienen que triplicar su tamaño y blanquear.  

    Mientras tanto, en un cazo grande ponemos la leche a calentar, cuando esté casi hirviendo la apartamos y la agregamos a la mezcla de huevos. Debemos echar la leche en hilos, sin dejar de batir para que el huevo no se nos cueza y queden grumos.  

    Cuando lo tengamos todo bien mezclado pasamos la mezcla nuevamente al cazo y calentaremos a fuego medio unos minutos, sin dejar de remover, hasta que espese ligeramente. ( Si está muy batido no espesará, pero no os preocupéis os quedará igualemente bien, se trata de calentar la mezcla). 
    Retiramos del fuego y añadimos la gelatina previamente hidratada. Mezclamos bien hasta que se disuelva completamente. 

    Si el dulce de leche y la mantequilla están muy fríos y densos les daremos un golpe de microondas. Un minuto a media potencia, siempre vigilando, no se nos queme. 

    Dividimos la mezlca de leche y huevos en dos cuencos, y le agregaremos a uno la mantequilla de cacahuete y al otro el dulce de leche.  Lo incorporaremos con espátula y movimientos envolventes hasta que tenga un color homogéneo.  

    Dejamos entibiar la masa a temperatura ambiente y mientras montamos la nata, no hace falta que esté muy montada, lo justo para que tenga cuerpo.

    Ponemos la mitad de la nata en el cuenco de masa de dulce de leche e integramos con movimientos envolventes, hacemos lo mismo con la otra mitad en el cuenco de mantequilla de cacahuete. Antes de incorporar la nata debemos asegurarnos que la masa ha perdido temperatura, que está a temperatura ambiente y no caliente, si no la nata se nos vendrá a bajo. 

    En mi caso yo no quise mezclar completamente los sabores, si no que en cada cucharada pudieses percibir una cosa distinta. por eso a la hora de rellenar el molde lo hice a cucharadas. Alternando masas hasta rellenar todo el molde. 

    Antes de refrigerar desperdigué trocitos de mantequilla de cacahuete y dulce de leche por toda la superficie de la tarta, igual, alternando un sabor y el otro. 

    Refrigeramos mínimo 4h, yo aconsejo de un día para otro, ya que gana en sabor.



  • Para la decoración:
    Quitamos el aro del molde y retiramos con cuidado el papel.

    Aligeramos el dulce de leche si está muy denso (en el microondas) y con una cuchara o manga pastelera, trazamos rallitas por toda la superficie.  

    Fundimos el chocolate, templamos. 

    En la batidora (pala) mezclamos la mantequilla con el azúcar y trabajamos hasta tener una crema pomada y homogénea, agregamos el chocolate fundido poco a poco e integramos. 

    Con una manga pastelera hacemos los ribetes de la tarta y antes de servir colocamos los cacahuetes con miel y sal. 




¡Y el placer está servido!




Espero que la probéis, estoy segura de que os encantará.

¡Si os gusta más el toffee que el dulce de leche podéis cambiarlo sin problema!



Vuelvo pronto con una estupenda receta que compartir.

Abrazos.



miércoles, 13 de enero de 2016

Galletas Invernales de Turrón.

¡Muy buenas!

Ya estoy aquí dando guerra, tranquilos, no he desaparecido. Es solo que las fiestas me absorben y luego tengo que superar la resaca post-navideña...No es fácil ¿eh?

Pues eso, como hay que desintoxicarse poco a poco, no sea que nos de un síndrome de abstinencia, hoy os traigo unas galletas de turrón. Estas galletas son super fáciles y muy resultonas, y además nos ayudan a ir gastando los restos mortales de turrón que nos han quedado de estas fiestas, para que no queden olvidados en la despensa... o nos lo comamos así en un arranque de nostalgia navideña (o glotonería, llamadlo como queráis).



Esta receta no es de cosecha propia, la  saqué de una revista que tengo en casa desde hace...3 años, de recetas para Navidad,  y hace poco vi una receta de galletas de turrón que compartió una compañera bloguera y me animé a buscar la revista y hacerlas y decorarlas. 








Ingredientes: Para 20-24 galletas (dependiendo del tamaño)
  • Para las galletas:
    200g de turrón del blando (Jijona)
    1 huevo
    100g de mantequilla a temperatura ambiente
    250g de harina
  • Para la glasa: 
    35g de claras
    200g de azúcar glas
    1/2 cucharadita de zumo limón
  • Pintar: 
    Colorantes en polvo y brillos comestibles.
    Licor blanco (anís, vodka, tequila)


Elaboración: 
  • Para las galletas: 
    En un procesador de alimentos (robot picador) trituramos el turrón con el huevo hasta obtener una crema de turrón. Reservamos.
    En la batidora (con la pala) mezclamos la mantequilla con el azúcar y batimos hasta obtener una crema pomada.  Añadimos la crema de turrón  y mezclamos muy bien, por último incorporamos la harina. 

    Hacemos una bola con la masa, la aplanamos ligeramente, envolvemos en film de plástico y refrigeramos en la nevera 1 hora. Si nos sobra podemos congelarla sin problema hasta un mes.

    Una vez refrigerada, la sacamos de la nevera y precalentamos el horno a 180ºC.  Estiramos la masa con un rodillo entre dos papeles de horno dejándola con un grosor de 8 milímetros (aproximadamente), cortamos nuestras galletas con el cortador que más nos guste y las vamos poniendo en la bandeja de horno forrada con papel sulfurizado.  

    Horneamos las galletas por 10-12 min. en el centro del horno, cuando estén listas  las dejaremos enfriar sobre una rejilla. 

    En mi caso hice dos tipos de galletas, unas con un cortador de muñeco de nieve y otras de copo de nieve (2 tamaños).  

    Recordad que las galletas más pequeñas necesitan menos tiempo de horneado y no nos podemos despistar o se nos tostarán (como me pasó a mi...).

    Después de hornear las galletas podemos decorarlas o no... podemos espolvorear con azúcar glas,  darles un baño con glasa y pegarle almendra crocanti. O antes de hornear pegarle virutas de turrón, lacasitos, etc. 



  • Para la glasa:
    Batimos las claras y cuando empiecen a montar agregamos poco a poco el azúcar hasta integrarlo todo, añadimos también el zumo de limón y mezclamos hasta que este todo homogéneo.  

    La glasa resultante es la de delineado, debe ser densa y quedar pegada en las varillas.  

    Rellenamos nuestra manga con una boquilla redonda fina (nº1-2), utilizando un poco menos de la mitad de la glasa, y delineamos el contorno de nuestras figuras.  

    A la glasa que habíamos reservado le agregamos unas gotitas de agua y mezclamos bien, rellenamos nuestra manga o biberón y rellenamos lo que antes habíamos delineado. Eliminamos imperfecciones con un palillo y dando golpecitos con la galleta plana en una superficie para que queden lisas. Dejamos secar unos 5 minutos, no completamente.

    Lo siguiente es hacer el efecto irregular en el cuerpo de los muñecos que se consigue poniendo glasa en pegotes (sin mucho miramiento) y extendiendo con un pincel. Dejamos secar 15 minutos. 

    Por último trazamos con glasa de delineado las bufandas y los gorritos, también la nariz (a mi se me pasó por alto). Dejamos secar mínimo 6 horas, yo aconsejo de un día para otro.

    Los copos de nieve los decoré sumergiendo la parte superior en glasa, escurriendo y dejando secar. 


  • Para pintar: 
    Cómo veis mis galletas no están hechas con glasa de colores, que se puede hacer perfectamente si disponéis de varias boquillas del mismo número.  Mis galletas están todas trazadas en blanco y luego pintadas a mano los detalles con colorantes en polvo diluido en alcohol.  

    Los copos tienen brillo perlado aplicado en seco, aunque no se aprecie en las fotos.


¡Y eso es todo! Lo de decorarlas es muy entretenido, pero no es imprescindible ¡Solas están riquísimas! Y así poco a poco vamos olvidándonos de los turrones... ¡hasta el año que viene, que siempre vuelven!



Da un poco de penita hincarles el diente con esa carita pero... también podemos pintarles cara de diablo, así cuesta menos :D




Vuelvo en unos días con una nueva receta. 

¡¡Un abrazo!!

lunes, 28 de diciembre de 2015

Pon un Panettone en tu Navidad.


¡Muy buenas!

Voy un poco tarde para desearos felices fiestas ya que han pasado la mitad de ellas, pero es que con tanto jolgorio navideño apenas he tenido tiempo de nada... pero antes de despedir el año quería compartir con vosotros mi última experiencia culinaria: El Panettone. 





Por primera vez este año me he animado a hacer Panettone en casa, y así de carrrerilla, me he hecho cuatro estas fiestas. Primero quería estudiarme bien las recetas para elegir la mejor y luego hacer pruebas para que al final quedase perfecto, y ¡Lo logré!




Al final elegí la receta de Panettone de Maria Lunarillos, ya que me pareció la más artesanal de todas y es la que he ido siguiendo, haciendo algunos cambios.   

Yo quiero explicaros mi experiencia y truquillos, porque aunque no es difícil, sí es trabajoso y requiere de mucho tiempo y cantidades de ingredientes y si luego sale mal... os va a dar mucha rabia.



¡Así que allá vamos!








  • Materiales: 

    Moldes de papel para Panettone: Deciros que me parece imprescindible hacer esta receta en los moldes de papel especiales para Panettone. ¿Por qué? pues por varios motivos. 

    El primero es que el panettone es un tipo de pan bastante alto y en un molde metálico la cocción no va a ser homogénea ya que todo lo que sobresalga de la altura del molde se nos va a tostar, mientras que la parte que quede dentro del molde se hará más lentamente y no creará corteza.  Puede quedarnos crudo del centro. 

    El segundo motivo es que, al ser un pan muy pesado pero esponjoso tipo brioche, debemos enfriarlo colgado boca abajo para que el peso no haga que se nos apelmace.  Esto se consigue ensartándolo de la parte inferior con unas brochetas y dejándolo suspendido hasta que esté frío. algo imposible si lo hacemos con un molde metálico, si lo intentamos hacer sin molde  desgarraremos el panettone y se nos romperá. 

    Así que si os animáis comprad los moldes de papel, son bastante económicos y os aseguráis que todo saldrá perfecto. 


    Amasadora: Aunque no es imprescindible, contar con una batidora amasadora o un robot amasador nos aligerará mucho la faena y lo hará todo más limpio y llevadero.  



  • Ingredientes: Para 2 Panettone tamaño grande.

    Prefermento:
    110g de leche 
    110g de harina
    8g de levadura fresca de panadero (la que se vende en cubitos, refrigerada).


    Primera masa:
    4 huevos 
    2 yemas
    130g de azúcar
    2 cucharadas de Ron (yo utilicé crema de whisky)
    550g de harina de fuerza
    El prefermento
    140g de mantequilla a temperatura ambiente



    Segunda masa:
    3 huevos
    3 yemas
    75g de azúcar
    1 pizca de sal
    10g de miel
    Las semillas de una vaina de vainilla
    La primera masa
    270g de harina de fuerza
    140g de mantequilla a temperatura ambiente
    300g de Tropiezos para el relleno*

     *En mi caso  hice dos tipos: Un panettone que tenía nueces y dos tipos de chocolate y otro que tenía dátiles, orejones y nueces (50g de cada cosa, 150g de trozos por panettone). Si queremos hacer los dos iguales pues doblamos las cantidades de lo que más nos guste... pasas, chips de chocolate, fruta confitada, frutos secos, etc



  • Elaboración:

    Prefermento:
    Elaboramos el prefermento la noche anterior a la elaboración de nuestro panettone. 
    Mezclamos muy bien todos los ingredientes en un bol, lo tapamos con film transparente y lo dejamos fermentar lentamente toda la noche. 

    Al parecer, este tipo de fermentación tan lenta, y con poca levadura, es la que da ese sabor tan peculiar al panettone. 


    Primera masa:
    Batimos los huevos, las yemas, el azúcar y el licor en la batidora o un cuenco grande, añadimos la harina y el prefermento y mezclamos con la herramienta de amasar (gancho), si tenemos batidora, si no con paciencia lo mezclamos todo bien a mano.  Finalmente una vez integrado todo agregamos la mantequilla cubo a cubo  y vamos amasando poco a poco hasta que se integre, sin prisa pero sin pausa hasta que esté toda la mantequilla incorporada.  

    Nos quedará una masa bastante consistente y ligeramente pegajosa* que podremos manipular con las manos engrasadas (en aceite) sin problema.  


    Metemos la masa en un cuenco grande aceitado, lo tapamos y lo dejamos fermentar hasta que doble su tamaño**.   

    Para hacer los fermentados o levados lo mejor es que tengamos la masa en un sitio cálido, cerca de un radiador o en una habitación que no sea muy fría ya que es el calor lo que ayuda a que la masa fermente.


    Segunda masa:
    Una vez haya fermentado la primera masa, batimos los huevos las yemas, el azúcar, la pizca de sal, la miel y las semillas de vainilla. Agregamos entonces la harina y lo mezclamos muy bien,   Ahora es el momento de agregar la primera masa fermentada y amasamos (con la amasadora y el gancho o a mano), veremos que cambia la textura y gana cuerpo y conforme vayamos trabajándola cada vez será más lisa y menos pegajosa.  Finalmente, como antes, agregamos la mantequilla trozo a trozo y vamos incorporándola con el amasado.

    Sabremos que la masa está lista cuando esté elástica, poco pegajosa*, y pase la prueba de la membrana. Esto lo comprobaremos estirando un trozo de masa con las manos: esta debe estirarse sin romperse, formando una membrana.

    Todo este proceso de amasado, con una batidora amasadora se hace muy rápido y prácticamente sin esfuerzo, así que si disponéis de una no dudéis en utilizarla.

    Cuando la masa esté lista, debe quedar lisa y elástica, la colocamos en una superficie ligeramente engrasada y la estiramos un poco con las manos, agregamos los trozos para el relleno, doblamos la masa para mezclar bien y dividimos en dos partes iguales la masa. Hacemos una bola con cada parte de masa y las introducimos en los moldes para panettone, (intentando que la parte fea quede abajo) tapamos los moldes y dejamos fermentar la masa hasta que toque el borde del molde**.

    Este último proceso de levado puede durar largas horas, dependerá de la temperatura ambiente. Como truco, si vemos que la masa no termina de subir, podemos introducir los moldes en el horno apagado, precalentado a 30-40ºC  nunca pasando los 40ºC.

    * Por lo que respecta al amasado, puede ser que terminéis de amasar y os parezca que la masa está muy pegajosa o poco manipulable,  entonces es que le falta amasado, el amasado es lo que le da la consistencia adecuada y brillante, si no queréis sobre amasar podéis terminar de hacerlo manualmente. Lo que hay que tener en cuenta es que nunca enharinaremos o agregaremos más harina a la masa, si se nos pega nos aceitamos las manos y amasamos, veréis como un unos minutos la masa tiene la textura deseada.

    **Sobre los tiempos de levado, es muy importante que sigáis las indicaciones, un levado inferior o excesivo puede suponer que la masa no quede con la textura adecuada o que se acidifique. 


    Una vez haya terminado el proceso de levado,  precalentamos el horno a 180ºC (arriba y abajo), y haremos una cruz con un cuchillo  en el centro de los panettone, le pondremos un trocito de mantequilla en el centro de la cruz y los metemos en última repisa del horno, horneándolos durante 35-45 minutos.  Antes de sacarlos comprobaremos si están bien cocidos del centro con una brocheta, esta debe salir limpia.


    Para que veáis como debe ser la cruz,
    estos son mis primeros panettone, los que hice en los moldes equivocados. 


    Si se nos tuestan mucho por arriba y aún no están hechos del todo podemos poner un papel de aluminio encima.

    Una vez hechos los sacaremos del horno y los manipularemos con unas manoplas de cocina, les clavaremos unas  brochetas casi tocando la base y los dejaremos enfriar boca abajo apoyados entre una mesa y una silla, en una caja grande de cartón, una olla grande o lo que tengamos a mano que nos pueda servir. 
Imagen: Megasilvita


Los dejaremos boca abajo hasta que se enfríen por completo. Esto es para que no se chafen y pierdan la esponjosidad característica de este tipo de panes dulces.

Una vez fríos podemos espolvorearlos con azúcar glas, glaseado o dejarlos tal cual.





¡Y a disfrutar!

Este dulce típico italiano es genial para tomarlo con café, chocolate o té..  y queda increíble untado con mermeladas o quesos cremosos tipo mascarpone.

Como es un pan, pasados 3 días se quedará seco y más duro, así que lo mejor es consumirlo el mismo día de hacerlo o al día siguiente. Si nos queda duro podemos tostarlo o hacer un pudding con él.


Por último os dejo la única, y pésima foto, del panettone de dátiles, orejones y nueces.  A mi me gustó más que el de chocolates y nueces.





Un abrazo y Felices Fiestas!

Pronto os traigo otra receta inspirada en la Navidad y muy probablemente me anime con el roscón este año, así que ¡No os lo perdáis! :D




martes, 1 de diciembre de 2015

Tarta otoñal: Color y Sabor.

 Muy buenas,


Ya queda el último estirón de otoño y entra el frío invierno. Espero aún poderos traer alguna receta con productos de esta temporada, pero  hoy quiero traer una tarta homenaje a mi estación favorita. 

En ella he querido recoger algunas de las cosas que más me gustan del otoño, los colores, los olores y el sabor de uno de los mejores productos que nos da el otoño.  






El ingrediente principal de esta tarta es la naranja natural. El bizcocho tiene un aroma y un sabor que enamoran, así como la textura; suave y esponjosa.  El relleno es crema de chocolate blanco con almendra crocanti, una combinación estupenda que le da un toque tostado y crujiente a la tarta. La cobertura es más crema de chocolate blanco.  Ciertamente la armonía entre los sabores es genial.  


¡Así que adelante con ella!












Ingredientes: Para un molde de 12 cm de diámetro profundo (6-7 porciones).

  • Para el bizcocho:
    110g azúcar
    1 huevo L
    1 cucharadita y 1/2 de ralladura de naranja fina.
    75ml de aceite de girasol u oliva suave.
    100g de harina
    1 cucharadita de levadura
    60ml de zumo de naranja natural. 

  • Para la crema de chocolate blanco: 
    225g mantequilla a temperatura ambiente.
    200g azúcar glas
    100g de chocolate blanco troceado
    1/2 cucharadita de vainilla
    1 cucharada de leche. (opcional)

  • Para el relleno:
    La mitad (aprox) de la crema de chocolate blanco.
    2 cucharadas de almendra crocanti. 

  • Para la cobertura: 
    La mitad (aprox.) de la crema de chocolate blanco.



Elaboración:

  • Para el bizcocho:
    Precalentar el horno a 175ºC, preparar el molde y engrasar (yo lo forro con papel de hornear).

    En  la batidora (varillas) mezclamos el huevo con el azúcar y la ralladura de naranja y batimos hasta que el huevo doble su tamaño y blanquee. A continuación añadimos el aceite poco a poco e integramos. Cambiamos a la herramienta de pala (si tenemos) y agregamos la harina con la levadura, previamente tamizadas, y el zumo de naranja natural. Mezclamos suavemente hasta tener una mezcla homogénea y suave. 

    Pasamos la masa al molde y horneamos durante 45 minutos. Dependiendo del horno será más tiempo, pasados los 40 minutos conviene estar pendientes, para que no se nos pase.  Sabremos que está hecho cuando la superficie esté dorada, tersa y tenga burbujitas en toda la superficie. Al pinchar el bizcocho con una brocheta tiene que salir limpia, si no lo dejamos unos minutos más.  

    Una vez listo lo sacamos del horno, dejamos que se temple el molde, desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

    Una vez el bizcocho esté frío lo cortaremos en 3 capas con una lira o un cuchillo de pan, intentando que todas queden del mismo grosor y nivel. ( Si al bizcocho le ha quedado "barriga" la quitaremos)


  • Para la crema de chocolate Blanco: 
    Fundimos el chocolate blanco troceado, al baño maría o en el microondas (con golpes de 30s) y lo dejamos templar. 

    En la batidora mezclamos el azúcar con la mantequilla, hasta obtener una mezcla homogénea. Añadimos seguidamente la esencia de vainilla, mezclamos y finalmente el chocolate. Lo agregamos poco a poco mientras batimos a potencia media-alta, hasta que se integre bien.   
    Finalmente agregamos la cucharada de leche*.  La mezcla resultante debe ser cremosa, debe quedar suave pero consistente y hacer picos.  

    *La leche es opcional, dependerá de la temperatura ambiente.  Al enfriarse la crema ganará en consistencia ya que el chocolate hace que aún quede más consistente. Así que si vemos que está untuosa para trabajarla y que no hace excesivo frío podemos prescindir de ella. En verano por ejemplo no hace falta ponérsela. 



  • Para el relleno: 
    Colocaremos el primer bizcocho  de los que hemos cortado antes en una base o plato, y le pondremos una capa generosa de crema de chocolate blanco, encima de ella repartiremos una cucharadada de almendra crocanti. Colocamos el siguiente bizcocho, repetimos la operación de rellenar y poner la almendra y finalmente tapamos con la última capa de bizcocho. 

  • Para la cobertura: 
    Cubriremos los laterales y la superficie de la tarta con la crema y luego con la ayuda de una espátula iremos alisando.
    Para que nos quede una cobertura lo más perfecta posible yo caliento la espátula metálica en agua caliente, la seco muy bien y la paso por la superficie de la tarta, así se eliminan las marcas del espatulado. 



Si queremos una tarta más grande basta con doblar o triplicar las cantidades y aumentar el tiempo de cocción del bizcocho. No tiene pérdida ;)


Si queréis modelar un zorrito como el de la tarta tenéis el tutorial AQUÍ
Si queréis decorar vuestro pastel con un stencil como el de las hojas podéis crearlo ASÍ




Espero que os haya gustado la tarta.



¡Un saludo y hasta pronto!